Un ictus, un traumatismo craneal o un proceso neurológico pueden afectar a la memoria, la atención o las funciones ejecutivas, además de a la movilidad.
La neuropsicología trabaja de forma coordinada con neurocirugía y fisioterapia neurológica para abordar la recuperación de forma completa.
Cada evaluación se adapta a la edad, la situación clínica y los objetivos de la persona, con un lenguaje claro tanto para el paciente como para la familia.
Qué hacemos
- Evaluación neuropsicológica tras ictus o traumatismo craneal
- Rehabilitación cognitiva: memoria, atención y funciones ejecutivas
- Apoyo psicológico en procesos de dolor crónico
- Coordinación con neurocirugía y fisioterapia neurológica
Cuándo consultar
- Cambios en la memoria, la atención o el lenguaje tras un daño neurológico
- Dificultad para retomar tareas cotidianas o laborales
- Cambios en el estado de ánimo asociados a dolor crónico o enfermedad neurológica
- Seguimiento tras un ictus, un traumatismo craneal o una cirugía neurológica



