Evitar el sedentarismo
Permanecer muchas horas sentado o tumbado puede aumentar la rigidez y reducir la tolerancia al movimiento. Es preferible levantarse con frecuencia, caminar y realizar ejercicio moderado de forma progresiva.
Dolor agudo y autocuidado
Ante un dolor articular reciente, conviene reducir temporalmente las actividades que lo agravan y evitar levantar cargas. El frío o el calor pueden aliviar en algunos casos, pero no deben retrasar una consulta si aparecen síntomas importantes.
Dormir, mantener rutinas y alimentarse bien
Los horarios regulares, un espacio adecuado para dormir, la gestión de la ansiedad y una alimentación equilibrada ayudan a modular el dolor. La falta de sueño y el estrés pueden aumentar la sensibilidad.
Pedir ayuda cuando sea necesario
El dolor persistente necesita una valoración individual. Un programa activo puede combinar educación, ejercicio, fisioterapia y atención médica según cada caso.




